Y, por último, otro fragmento de BLOOD KISS para celebrar su lanzamiento:
Craeg estaba en la puerta cuando Axe habló.
—Pensé que eras un gilipollas.
Craeg frunció el ceño y miró por encima del hombro.
—¿Basándote en qué?
—Eres el equivalente vampiro de un paleto. Pensé que no había nada excepcional en ti, excepto tu tamaño... y, francamente, eso es lo que hace a los camiones Mack ser lo que son
—¿Y ahora?
—Aún pienso que eres un gilipollas —el gótico sonrió un poco—. Pero no me molestan los gilipollas como pensaba.
Blood Kiss, p. 312
