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24 oct. 2016

Una vez más con sentimiento, Parte II


Aquí os dejo el pedazo de vida de octubre:
Una vez más con sentimiento, Parte II

a. k. a. Vishous No Es Mi Espíritu Animal

Mientras estoy de pie frente a Vishous en la sala de billar, me acuerdo de algo que leí hace un tiempo que decía que la fobia más común de los seres humanos es hablar delante de grandes grupos de personas. Al parecer, ¿también es una pesadilla que la gente tiene de vez en cuando? Lo que me parece interesante de ambos es que si bien tengo toda una serie de fallos de encendido defectuosos neurológicos a los que tengo que hacer frente sobre una base regular, uno de los pocos que no poseo es el de hablar en público.

¿Lo que no me gusta? Conversación cercana, uno a uno... Caramba, mientras V me mira con superioridad, con esos ojos estrechados y fijos en mí, recuerdo precisamente por qué no me gustan las conversaciones íntimas. Mientras me mira, es como si estuviera dentro de mi cerebro, viendo en las grietas que no me interesa examinar, trazando algún tipo de reordenación de mis muebles mentales, deambulando y encendiendo las luces a voluntad.

En realidad, me siento como si un cuchillo gamma recorriera mi materia gris. Es tan malo, preferiría estar en un cóctel... y eso es decir mucho.

—No, no eres mi favorito —me aclaro la garganta mientras lo corrijo—. Y estoy aquí para ver a Lassiter. Quizá voy a... uhm, ¿está Fritz aquí? —espera, ya he dicho todo eso. Y ya he visto al mayordomo—. Yo podría, ah...

Sip, la única forma de empeorar esto es que él está sonriendo ahora. Lo que significa una de dos cosas: 1) Él está disfrutando de ese momento incómodo o 2) Él se está imaginando a sí mismo poniendo ese cigarrillo en la cuenca de mi ojo o algo.

¿Puedo irme a casa ahora mismo?, pienso para mí misma...

—No sé por qué no puedes simplemente admitirlo.

Su pronunciación tiene casi un acento de Europa del este enroscado; parte inglés, parte francés, con algo de alemán. Es porque él es un miembro de la aristocracia por crianza... aunque encuentro curioso que él tenga vocales altivas de la glymera y consonantes arqueadas considerando que nunca ha pasado demasiado tiempo alrededor de ellos. No hay dudas de que es de haber estado en la Hermandad todos estos siglos... de nuevo, no me extrañaría que la Virgen Escribana haya enlazado sonidos como los de la realeza europea en su cadena de ADN específica.

—Z es mi favorito —añado. Aunque, en este momento, la cita de la caja de bombones de Forest Gump pasa por mi cabeza: Los Hermanos, no puedes elegir solo uno. Espero, ¿quizá eso es del anuncio de Lays? Oh, Dios, estoy perdiendo la cabeza —. Siempre ha sido Z para mí.

—Lo bueno es que él no lo sabe —V toma una inhalación y mantiene el humo. Después habla a través de la exhalación —. Él odia que la gente se acerque demasiado.

Mi ira alcanza su máximo, a pesar de que sé que eso es lo que Vishous está buscando.

—No seas… —¿Realmente voy a decir eso? Uhm, sip—. No seas gilipollas.

—Oh, no voy a decírselo —él aplasta el cigarrillo en un cenicero de Hermes en equilibro sobre el borde de la mesa de billar—. No puedo creer que pienses que lo haría.

—Sí, claro. Como eres tan humanitario.

—En lo más mínimo.

—Así que entiendes mi preocupación.

—Nop. ¿Y ves? Este es otro ejemplo de cómo no entiendes. Tú, me importa una mierda. ¿Mi hermano, por otro lado? No me interesa que se vuelva loco. Esta última es la razón por la que voy a guardar silencio.

—¿Y te preguntas por qué no estás en la parte superior de mi lista?

—Nunca. Porque eso es una mentira. Sin embargo, me parece curioso que no puedas decir la verdad.

—Estamos dando vueltas en círculo ahora mismo.

—No, estamos todavía de pie.

Mientras señala con la mano nuestros pies que, de hecho, están inmóviles, realmente, verdaderamente... quiero darle un rodillazo en las pelotas -o en la única que él tiene. No sigo el impulso, sobre todo porque, conociendo mi suerte, fallaría y me rompería la rótula de la rodilla en el lado inferior de la mesa. Seamos sinceros, aunque ninguno de los hermanos ha levantado nunca la mano contra una mujer o una hembra... ¿realmente quiero probar esa teoría con el Sr. Irritante?

—No soy irritante.

—¿Vas a salir de mi cabeza? —espeto

Yyyyy esto es lo que ocurre con nosotros. Constantemente. Con cada escena. Y es por eso que AMANTE DESATADO fue la peor experiencia de escritura en mi vida.

—Disfruta de tu ángel —murmura mientras coge su cenicero y se aparta de mí —. Y de tus delirios.

—¡No estoy loca! —le grito a su espalda.

—Pasas todos tus días hablando con personajes de ficción.

—¡Si fueras ficticio, no me volverías loca! ¡Harías lo que te digo y cuidarías tus maneras!

En las jambas ornamentadas del arco del vestíbulo, me mira por encima de su hombro y ladea una ceja.

—Cuando quiera que supliques, te lo diré.

—¡Vas a hacer que beba!

Él no mira hacia atrás de nuevo. Solo sale a través del vestíbulo con su maldito y apestosamente ridículo mal hábito -que en realidad huele fantástico-, su actitud altiva, aunque para ser justos, es descendiente de una deidad, y su aire dominante.

Espera, ¿dónde estaba?

Con un gemido, apoyo mi inexistente trasero en el borde de la mesa de billar y me froto los ojos. No he tomado ninguna bebida desde que tenía unos diecinueve y nada, absolutamente nada, va a hacer que tome nada de alcohol. Honestamente, siempre he pensado que el sabor es desagradable, pero también no quiero gastar calorías y, más de dos, no me gusta estar difusa. Pero, tío, él hace que quiera...

Bueno, no sé qué, pero es grande, desordenado y probablemente consiste en lazar pasteles como en un episodio de I Love Lucy.

¿Lo peor de todo? ¿Lo realmente peor de todo? Él tiene razón. A pesar de las discusiones y la difícil situación... absolutamente lo adoro. Hasta tal punto que, si tuviera favoritos, tendría que admitir que bajo Z, justo debajo de Zsadist, separados por un pelo... estaría ese horror con perilla y tatuajes en la sien, el capullo elitista que todo lo sabe. No puedo explicar por qué tengo tanta afinidad por algo que me irrita como lo hace él... ¿Masoquismo? ¿Inseguridad? ¿Porque siempre siento como si tuviera que probarme a mí misma con él y es el tipo de desafío que encuentro irresistible? O tal vez es que soy el tipo de persona con el que la gente no suele meterse, contestar, incitar... y realmente me suele gustar y respeto a la gente que lo hace.

—¡Creo que te gusto, también! —digo en voz alta, a pesar de que no me oye —. ¡Lo hago!

—Tú eres de Beantown, ¿por qué no?

Mientras salto y tartamudeo, me fijo en Butch en la arcada y doy un respiro.

—Oh, eres tú

Butch entra en la sala de billar y se ve increíble esta noche, vestido con un traje de seda azul oscuro al estilo Monte Carlo, no Las Vegas. Su camisa blanco hielo está abierta en el cuello y huele como una revista para colonia, algo delicioso y caro. Y, oh, esos ojos avellana. ¿Sabes?, una vez conocí a un tipo que tenía los ojos color avellana de Butch... él tocaba en el Fort Ticonderoga Fife & Drum Corps y era un chico malo con una cara para morirse. La mezcla perfecta para volver loca a una joven de dieciséis años durante un verano, especialmente con ese atuendo colonial americano.

—Así que acaba de salir, ¿eh? —Butch asiente—. Mi muchacho, V, es así.

—Hueles el humo entonces.

—Seh, saliendo de tus orejas —sonríe, exponiendo el diente astillado —. Siempre sé cuándo vosotros dos habéis estado juntos en un espacio cerrado. Él vuelve a su ordenador y juega a World os Warcraft durante horas.

Retrocedo. Es un poco difícil pensar que tengo algún efecto sobre Vishpus.

—¿En serio?

—Seh. ¿Así que cómo estás?

Adoro el acento de Boston. Me hace pensar en El indomable Will Hunting, una de mis películas favoritas. Y también en Ciudad de ladrones, otra de mis grandes favoritas (hola, desnudo Ben Affleck con tatuajes)

—Estaba bien hasta que... no, estoy bien —digo—. Fritz va a traerme bollos. ¿Qué podría estar mal? ¿Vas a la iglesia?

—En un rato, seh.

Pienso en su enorme cruz de oro y en su fe... y luego, por alguna razón, me acuerdo de él en el coche junto al río, teniendo relaciones sexuales con esa camarera mientras salía el sol sobre el Hudson. ¿Lo recuerdas? ¿Cuando ella quiso que él le dijera que la amaba y él lo hizo? Dios, fue triste. Pero la luz estaba a punto de aparecer en su vida... solo tenía que pasar por algunos retos difíciles primero. Quién lo habría pensado: el malote de Boston era pariente de Wrath. De locos.

—Ey, ¿puedo preguntarte algo? —cuando asiente y sonríe, pienso, guau, las cosas siempre han sido fáciles entre él y yo—. ¿Alguna vez ves a José de la Cruz, tu antiguo compañero de homicidios?

La cara de Butch cambia, sus rasgos se endurecen. Y, súbitamente, me arrepiento de haberle preguntado eso. No voy a hacerle de nuevo la pregunta, sin embargo, espero pacientemente la respuesta...

23 oct. 2016

¡Extracto de BLOOD VOW!


Extracto de BLOOD VOW, segundo libro de la serie Black Dagger Legacy, que saldrá a la venta el 6 de diciembre:

—Sabía que vendrías detrás de mí —dijo ella bruscamente.

—Y yo sabía que estarías esperando.

Ella levantó la barbilla.

—No estaba esperando.

—Si no me hubiera apresurado a venir, lo habrías hecho.

A Axe le gustaba la forma en que su mandíbula se apretaba como si él la fastidiara. Pero entonces ella sonrió.

—Si sabías que iba a esperarte, ¿por qué tanta prisa?

—Tú lo vales.

Ella abrió la boca como si fuera a decirle algo más y tuviera algo preparado. Sacudiendo la cabeza, sonrió mucho más mientras apartaba la mirada.

—¿No es esa una frase de un anuncio para el pelo?

—No sé.

Blood Vow, p. 54

Una vez más con sentimiento, Parte I


Ward sigue con los pedazos de vida:
Una vez más con sentimiento, Parte I

Llego a la mansión de la Hermandad en una noche calurosa a mediados de agosto. He leído en línea (en mi iPhone, que escondo cuando V está alrededor) que este ha sido el año más caluroso registrado y, dado el sudor que estoy produciendo desde mi coche hasta la gran puerta de entrada, he decidido que este es el año más caluroso de la historia, con o sin registro de ello.

E incluyendo la explosión del meteorito que mató a los dinosaurios.

Mientras entro en el vestíbulo, el aire fresco es como granizado para mi piel, provocando escalofríos... o tal vez ya está en la cuenta de dónde estoy. Incluso después de todos estos años, todas las historias, todo el tiempo que he pasado en compañía de los Hermanos, aún soy consciente de que ellos son una raza diferente a la mía, capaz de rasgarme la gargantea y dejar que me desangre solo por diversión y risitas.

Voy a mi lugar Sally Field y ruego porque aún les guste a ellos, que les guste mucho mucho.

Antes de que pueda poner mi rostro en la cámara de seguridad, Fritz abre la puerta y ver la antigua cara del doggen trae una sonrisa a mi alma. Él no ha cambiado nada, cada arruga es exactamente la misma y eso es un alivio en mi vida donde las cosas parecen siempre en constante cambio. Y luego está la belleza multicolor del vestíbulo -también inalterable- que siempre me recuerda el viaje que hice a Rusia cuando tenía dieciséis años y estaba en el instituto. Las residencias de los zares son las únicas cosas que se acercan a lo que parece la mansión.

No queriendo parecer que he llegado de forma inesperada, digo:

—Estoy aquí para ver...

—Oh, Lassiter, sí, challa. ¡Adelante! ¡Adelante!

Fritz da un paso atrás y se inclina profundamente, y yo me maravillo de cómo nunca he visto un mechón suelto, un poco de pelo de perro o una pluma del plumero en su uniforme negro. Es especialmente milagroso como el traje es la única cosa tan negra en la que he puesto mis ojos, el tejido es tan densamente oscuro que me pregunto si no fue cosido a partir de una sombra de sí mismo.

—¿Le apetecería tomar una bebida? —me pregunta con los ojos esperanzados.

—No, no, gracias —me preparo contra su inevitable depresión, pero si tienes la oportunidad de sentarte con un ángel caído, lo último que quieres es tener que ir a orinar en medio de la entrevista.

—¿Dónde le gustaría esperar?

Lo que realmente quiere es alimentarme, hidratarme como a una planta y darme un dormitorio para pasar el día solo para tener un edredón más para enderezar la noche siguiente. Pero en cambio me lleva a una sala de billar y sale con otra reverencia.

Soy muy consciente mientras él se retira de que, de hecho, me traerá algo: él sabe que a pesar de que me niego a toda clase de dulces, pasteles y tartas, no puedo rechazar los bollitos caseros de suero de leche y pasas recién salidos del horno. El afortunado cabrón. Y también me traerá café recién hecho de Dunkin´Donuts en una taza de acero inoxidable con un poco de azúcar. Y yo me comeré dos de los bollos y me sentiré culpable por ello y beberé el café y tendré que ir a orinar a mitad de la entrevista.

De hecho, tengo que usar el retrete ahora mismo, pero sólo por nervios, no por pura necesidad. Tomo aliento profundamente y percibo el aroma de la cera de abejas y limón para abrillantar el suelo… y el perfume de lo antiguo. Mirando alrededor, pienso que Darius construyó esta increíble mansión hace mucho tiempo, llenándola de cosas preciosas y esperando, probablemente rezando, que Wrath ascendiera finalmente al trono y que la Hermandad se uniera bajo este venerable techo.

—Constrúyelo y ellos vendrán —susurro.

Y la Hermandad lo hizo. Finalmente.

Si el Fade es real y, por todo lo que me ha sido mostrado, así es, entonces Darius sabe que todos están aquí, sanos y salvos, haciendo crecer sus familias. Me lo imagino mirando fijamente hacia abajo feliz, pero quizá no lo es. Tal vez querría estar con ellos aquí, con su hija y su hellren y su nieto. Esto me pone triste

Avanzando por la habitación, miro las mesas de billar. Las bolas están reunidas perfectamente en los triángulos en el centro, las bolas blancas situadas cerca del borde, los tacos alineados en los paneles de la pared. Veo a Vishous fumando, un cigarrillo liado entre sus dientes frontales, mientras se inclina y se concentra en el agujero de la esquina. Butch está detrás de él, con esa constitución robusta y ese fuerte acento de Boston, sujetando un vaso de Goose en una mano y un doble o triple Lag en la otra.

Recuerdo al par hace mucho tiempo, mucho, mucho tiempo, arriba en la habitación del segundo piso de la casa de Darius donde vivían, durmiendo lado a lado en camas juntas. Qué hermosa relación, que sin embargo casi termina antes de empezar, con el desastre de Butch, y su muerte antes de tiempo.

Es probablemente la única cosa buena que los Yankees han hecho. Después de todo, el enemigo de mi enemigo es mi mejor amigo, ¿verdad?

Sí, es cierto que Vishous me odia. Y, honestamente, yo tampoco le tengo mucho cariño. Sin embargo, haría cualquier cosa por él... y lo amaría, si estuviera en un lugar diferente cuando viene a mí.

Yo soy el iPhone de los autores para él...

Desde detrás de mí, el shht de un encendedor Bic hace saltar y luego retumbar mi corazón, y cierro mis ojos. Mientras el aroma de tabaco turco flota por encima de mis hombros, cada molécula de mi cuerpo grita un ¡correeeeee!

¿Cómo podía no haberlo escuchado? Me pregunto. Tengo los oídos más paranoicos del planeta.

—Porque yo no quería que me escucharas.

La voz de V es profunda y ribeteada con un sarcasmo que está muy cerca de la crueldad. Y su dicción, ese acento de la clase alta, es el tipo de cosa que te hace sentir estúpida... aunque, hola, comparado con él, incluso un candidato a Mensa es un poco lento. Y yo no soy Mensa-nada.

—Odio cuando te acercas sigilosamente —murmuro.

—Lo sé. Por eso lo hago.

Preparándome, poco a poco me giro. Oh... Dios. Él es más grande de lo que recuerdo. ¿Por qué son siempre más grandes de lo que recuerdo? Y sus ojos son real y verdaderamente como diamantes, destellando debajo de esas cejas oscuras. La perilla está en su lugar y también los tatuajes de su sien. Lleva el guante revestido de plomo y una camiseta sin mangas negra y sí, unos pantalones de cuero y unas shitkickers. Su cuerpo está tallado con músculos. Todo es exactamente lo mismo... y sin embargo el impacto es nuevo y fresco, una combinación de alguien golpeándome la cara y poniendo un picahielo en mi pecho.

Y mientras estrecha esos ojos sobre mí, me siento como alguien que ha caído en el pozo del tigre siberiano en un zoo... y una de las grandes bestias me tiene en la mira como fuente de proteína. Recuerdo las mujeres y las hembras que tienen sexo con estos magníficos vampiros. Regularmente. ¿Cómo demonios debe de ser? Y no me refiero al resumen de las páginas de un libro, sino a la experiencia real. Aparto ese pensamiento rápidamente.

—Estoy aquí por Lassiter —le dijo. A pesar de que él lo sabe.

—Lo sé.

Chasquido.

—¿Sabe... sabes dónde está?

—Seh.

Pero claro, V no me lo dice y yo sé que es mejor que se lo pregunte. Él es la fuerza inamovible... y también un objeto irresistible.

Después de una larga y tensa pausa, que hace que me den ganas de despellejarme la piel de los huesos, él se inclina y exhala. A través del humo blanco, susurra:

—¿Por qué no eres honesta?

Trago saliva:

—¿Sobre qué?

—Que soy en realidad tu favorito...

8 sept. 2016

PERFILES DE LA HERMANDAD: VISHOUS


EDAD: Al principio de Amante Oscuro, Vishous tiene 304 años

ALTURA: 2.01 metros

PESO: 117 kg. Todo músculo, nada de grasa.

COLOR DE PELO: Negro. Corto por detrás, largo por delante.

COLOR DE OJOS: Blancos con bordes azules.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS: Cicatriz de la Hermandad en el pectoral izquierdo; tatuaje en la sien derecha; tatuajes en la ingle y los muslos; JANE grabado a lo largo de los hombros en la Antigua Lengua. Parcialmente castrado. Siempre lleva un guante negro en la mano derecha. Perilla.

Artwork exclusivo de Drake

*Nota: pulsad sobre la imagen para verla más grande.

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21 ago. 2016

Extracto de THE CHOSEN


Extracto de THE CHOSEN, que saldrá a la venta en inglés el próximo 4 de abril de 2017:

Nació en una noche de invierno, durante una histórica ventisca de nieve. En lo profundo de una cueva húmeda y sucia, donde las ráfagas heladas amenazaban la matriz de la tierra, la hembra que le dio a luz gritó y sangró para ofrecerle al Hermano de la Daga Negra Hharm el hijo que le había exigido.

Xcor había sido un error. El primero de muchos que cometería y tal vez el único que no había sido culpa suya. Y había sido buscado… hasta que su rostro fue revelado.

Sus defectos físicos eclipsaron incluso el triunfo de su sexo y de ahí que su padre hubiera procurado su cuidado como una maldición sobre su mahmen, un castigo por su fracaso en darle una descendencia apropiada.

Y ese fue el comienzo de su historia… que lo había traído aquí.

En otra cueva. En otra víspera de diciembre. Y al igual que con su nacimiento, el viento aullaba para recibirlo, aunque esta vez fue un retorno a la conciencia, a diferencia de la expulsión a su vida independiente, lo que lo despertó.

Al igual que con los recién nacidos, tenía poco control sobre su cuerpo. Se encontraba incapacitado y habría sido así incluso sin las cadenas de acero y las barras que cruzaban su pecho, sus caderas, sus muslos. Máquinas, en contraste con el rústico lugar, sonaban detrás de su cabeza, monitorizando su respiración, ritmo cardíaco y presión sanguínea.

La Hermandad de la Daga Negra lo mantenía con vida… hasta que lo mataran.

Y a medida que su cerebro comenzaba a funcionar adecuadamente dentro de su cráneo, los pensamientos fueron finalmente uniéndose y formaron secuencias racionales, recordó la serie de acontecimientos que lo habían llevado allí, el líder de la Banda de los Bastardos, bajo custodia de los que habían sido sus enemigos: un golpe por la espalda, una caída en seco, un traumatismo que le había llevado a un estado de inconsciencia en un soporte vital a la inexistente piedad de los Hermanos.

Xcor había dado señales de consciencia una o dos veces durante su cautiverio, pero la conectividad en su mente se había mantenido insostenible indefinidamente.

Esto era diferente. Podía sentir el cambio dentro de su carne. Lo que hubiera sido dañado finalmente se había curado. Había vuelto del espacio neblinoso de entre la no vida y la no muerte.

Incluso con sus ojos cerrados, no podría fingir inconsciencia para siempre.

—… quien me preocupa es Tohr.

La parte final de la frase pronunciada por un macho entró en su oído como una serie de vibraciones, la traducción le llegó con retraso. Pero el nombre…

—Nah, él es recto —hubo un ruido de rascado y olió un buen tabaco—. Y si aparece, estaré allí.

La profunda voz que había hablado primero se volvió cortante:

—Para volver a encadenarlo... ¿o ayudarlo a matar a este pedazo de carne?

El Hermano Vishous… sí, era él… rió como un asesino en serie.

—Menuda jodida visión tienes de mí.

Era increíble que no estuvieran mejor alineados, pensó Xcor.

Por otra parte, la Hermandad y los Bastardos habían estado en diferentes lados del reinado de Wrath. De hecho, la bala que Xcor había puesto en la garganta del líder legítimo de la raza vampira había sido un evento clarificador cuando llegó la afiliación.

Desde entonces, sin embargo, se había producido una fuerza compensatoria que había intercedido en su destino.

La imagen que vino a su mente fue la de una hembra alta, delgada y con las vestiduras de una de las elegidas de la Virgen Escriba. Su rubio cabello se ondulaba bajo sus hombros y se difuminaba en una suave brisa, y sus ojos eran del color del jade, y su sonrisa era una bendición que él no merecía para nada.

La Elegida Layla había cambiado todo para él, convirtiendo a la Hermandad de un objetivo a ser tolerable, de enemigos a inquilinos coexistentes en el mismo mundo.

Ella había tenido más efecto sobre su negra alma que cualquiera que había llegado antes, haciéndole cambiar más de lo que hubiese creído posible.

—Casi quiero que Tohr entre aquí y lo destroce. Se ha ganado el derecho.

El Hermano Vishous maldijo.

— Todos lo tenemos. Jodido traidor. Lo más difícil de esto es lograr que quede algo para Tohr.

Y ahí estaba el problema. Pensó Xcor tras sus cerrados párpados. Su evolución era desconocida para sus antiguos enemigos… y la única forma de salir de ese lugar mortal era revelar el amor que había encontrado con una mujer que no era suya, que no lo había sido nunca y que no lo iba a ser.

Pero no sacrificaría a la Elegida Layla por nadie.

Ni siquiera para salvarse así mismo…

Portada y sinopsis de The Chosen


Aquí está la portada de The Chosen, decimoquinto libro de la serie La Hermandad de la Daga Negra, que se publicará en abril de 2017.

La Hermandad de la Daga Negra ha ganado una gran victoria sobre la Sociedad Lesser, pero la amenaza a su forma de vida está siempre presente y la vida de la hermandad es tan caótica como siempre. Xcor, un alma torturada y miembro del grupo rival de la hermandad, se encuentra custodiado a la espera de ser golpeado e interrogado. Ellos creen que él es la mayor amenaza, pero Layla sabe la verdad.

A pesar de que acaba de dar a luz a dos bebés, pensamientos sobre Xcor la consumen. Él se ha enamorado de Layla, pero ambos saben que es imposible estar juntos a menos que la hermandad le de una oportunidad a Xcor para probarse a sí mismo. Su conexión podría terminar con la vida de agonizante soledad de Xcor o destrozar todo lo que Layla valora profundamente.

25 jun. 2016

Cita nº1.



"—Lo eres todo para mí"

Wrath a Beth en El Rey, capítulo 1, p. 46

4 jun. 2016

THE BEAST en español


Si os interesa, podéis mandarme un correo a blackdaggher@gmail.com

Es importante dar las gracias a las personas que, de una forma desinteresada y para beneficio de todos, hacen posible esto.

Nota: responderé a los mensajes el fin de semana.

13 may. 2016

21 preguntas con Lassiter a través del teléfono


Lassiter es todo una joyita:
21 preguntas con Lassiter a través del teléfono

J. R. WARD: Hola y gracias por hacer esto. Estamos publicando Pedazos de Vida en la página de Facebook los miércoles y uhm... ¿Qué es ese sonido de fondo?

Lassiter: No quieres saberlo.

JRW: *carraspeando* Vale, vamos a empezar con una fácil. ¿Cuál es tu comida favorita?

L: Cualquier cosa que haya hecho otra persona *más de ese sonido*

JRW: ¿Actor favorito?

L: Deadpool.

JRW: Uhm... ¿no es un actor?

L: Sin embargo, él es un tío genial

W: *parpadea* *cambia el teléfono a la otra oreja* *ignora el sonido* Vale, ¿qué hay de tu color favorito?

L: Yo.

JRW: uhm, tú no eres un color...

L: Y también soy mi comida favorita.

JRW: *murmurando* Esto es como una canción de Beck. Ah, ¿cuál es tu música favorita?

L: Ahora mismo estoy escuchando "Be Great" de Kevin Ross

JRW: ¡Oh! ¡Esa también me gusta!

L: Trata sobre mí.

JRW: ¿Qué?

L: Grande es mi segundo nombre *susurrando* Así que trata sobre mí.

JRW: Espera, siguiendo esa teoría, Charlie Brown y Great Pumpkin es...

L: También sobre mí *más de ese ruido* Como "Great Balls of Fire".

JRW: ¿He mencionado lo contenta que estoy de que esto no sea en persona?

L: ¿Te asusta pensar en mi mostrando mis grandes bolas? Son...

JRW: DE ACUERDO. Cambiando de tema, ¿cuál es tu estación favorita?

L: Me gustan todas *más de ese sonido* Especialmente cuando estoy desnudo en el sol... podría estar en la piscina, en un banco de nieve, en una pila de hojas, en un terreno con césped. Soy el Four Seasons de la perfección.

JRW: ¿Dices estas cosas solo para volver loca a la gente?

L: ¡Oh! Buena pregunta. Sí, claro. Seh.

JRW: Si pudieras tocar un instrumento, ¿cuál sería?

L: Mi propio cuerno *susurrando* Y soy un virtuoso, muchas gracias.

JRW: Oh, no sabía que tenías inclinación musical. ¿Qué tipo de cuerno?

L:*silencio*

JRW: He caído en esa, ¿verdad?

L: ¡Ey! ¿Es una pregunta? Porque la respuesta es SÍ *risas*

JRW: ¿Cuál es tu gran miedo?

L: Siguiente pregunta.

JRW: ¿No quieres responder a esa?

L: Nop. Y eso cuenta como una pregunta.

JRW: Esto no está funcionando.

L: Disfruto de mí mismo *más de ese sonido*

JRW: Vale, uhm... déjame ver. He perdido la cuenta de cuántas he hecho ya. ¿Qué tal esta? ¿Programa favorito de televisión?

L: ¡Demasiados para contarlos! Aunque ahora mismo es Ghost Brothers, ¡Oh Dios mío, son increíbles!

JRW: ¡Oh, vi un episodio el pasado sábado! Estaban haciendo esa casa en Ohio... ¿era parte del Underground Railroad?

L: ¡Lo vi! "¿Hay seres...

JRW: ... aparte de mí...

L: ...y Juwan en esta habitación?" *risas*

JRW: *risas* Juwan está bueno. Me gustó cuando estaban cogiendo al fantasma en el granero, gritándole. Yo estaba como ¡Finalmente alguien se enfrenta al más allá!

L: Todo el mundo necesita ver ese programa. Son legales. Y, como sabes, soy fan de la vieja escuela de la televisión como The Munsters, MTM, I Love Lucy... también de los programas de entrevistas.

JRW: Vale, sobre el calendario que hiciste. ¿Estará disponible para su venta algún día?

L: *ríe con fuerza* Bueno, iba a venderlo, pero he comprado todas mis copias y tengo un plan para ellas. Un épico y jodido plan para ellas.


JRW: ¿Cuál es... Oh, Dios, tengo que preguntar. ¿Qué demonios estás haciendo? Sé que me tienes en el manos libres y ese sonido es...

L: Estoy grapaleando, ¿vale? Es totalmente inocente. Bueno, casi.

JRW: No creo que esa sea la palabra.

L: ¿Inocente? Cierto. Al menos no cuando estoy cerca de una hembra.

JRW: Ah, no. Grapaleando no es una palabra. Pero imagino que estás usando una grapadora.

L: ¡Sí! Ey, otra pregunta. Y he terminado *crujiendo* Esto es asombroso. Simplemente asombroso. Dios, soy bueno.

JRW: ¿Quiero saber lo que es "esto"?

L: Lo vas a descubrir en tres... dos...

*sonido de la puerta abriéndose*

Rhage: Qué... qué &*^%@^%^$#*(_@* le has hecho a mi *(^#%*)* &^&*!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

*crujido*

*carcajada*

*gruñido*

*golpe*

JRW: ¿Qué está pasando? ¿Hola? ¿Qué pasa... hola? ¡Oh! ¡Eso suena como si estuvieran golpeando a alguien! ¿Qué demonios...

Rhage: *haciendo crujir el teléfono* ¿Challa?

JRW: ¿Si? ¡Hola! ¿Estás bien?

L: *de fondo* ¡Está fuera de control! ¡Tengo un ojo morado!

JRW: ¿Qué... puede alguien, por favor, decirme qué está pasando?

Rhage: ¿Sabes lo del calendario que hizo? ¿El de desnudos?

JRW: No. Dime que él no...

Rhage: Ha arrancado las páginas y las ha grapado por toda mi habitación. ¡Como si esa mierda fuera papel de pared! *conteniéndose* ¡Esos agujeros no van a volver a crecer, hijoputa!

L: ESO ES LO QUE ELLA DIJO

*más sonidos de pelea*

JRW: *sacudiendo la cabeza* Uhm, voy a dejarlo aquí. No he conseguido... nada.

L: *de fondo* ¡Me ha puesto un ojo morado!

Rhage: *de nuevo cerca* Seh, voy a ir y a ponerle el otro también para que combinen. Hasta luego.

JRW: ¿Adiós...? ¡Llamad a Jane si alguien necesita puntos!

*cuelga* *baja la cabeza* *se pregunta, no por primera vez, por qué no bebe*

*FIN*

1 may. 2016

Zsadist y Nalla


Hermoso pedazo de vida de La Hermandad:
El sonido era como el de un signo de interrogación si los teclados pudieran hablar: una suave consulta, parte gemido con una pequeña demanda.

Zsadist abrió los ojos, instantáneamente hiper-consciente. La habitación era en tonos negros -que era lo que querías cuando la luz del sol puede llevarte a la tumba y eran las tres de la tarde. Y en el pasado, habría ido a por su arma primero... espera, su palma ya estaba bajo la almohada y agarrando su Glock.

Tranqui, rarito, se dijo a sí mismo. Tomando una profunda respiración, puso en marcha la parte lógica de su cerebro y anuló su glándula suprarrenal con un montón de "estás en casa y a salvo" y "no hay alarmas que apagar" y "toma otra exhalación, gilipollas".

A su lado, su shellan, Bella se agitó y, sip, fue a levantarse de la cama, la clásica respuesta de mamá que tiene una hembra y que la mueve hacía sus crías antes de estar incluso consciente.

—La tengo —dijo él, cogiendo su mano y tirando de ella hacia abajo—. Te levantaste la última vez.

Bella bostezó con fuerza, su mandíbula crujió.

—Eso fue hace como unos seis meses. Cuando ella tuvo problemas estomacales.

—Podría haber sido hace diez años. No quiero que hagas esto sola.

La risa que flotó hacia él era amor en el aire.

—Eres increíble.

—Te llamaré si lo necesito.

Saltando del colchón, cruzó la gruesa alfombra. A pesar de que Nalla estaba en la habitación de al lado, desde su transición fuera de la cuna, se había acostumbrado a llevar los boxers en la cama. Le había llevado un tiempo acostumbrarse, pero no se sentía a gusto con sus genitales por todas partes si la puerta entre las habitaciones no estaba cerrada con llave.

El pomo estaba cálido y las bisagras no dejaron escapar ningún sonido mientras las abría. El olor de la habitación lo hizo sonreír. Dulces cosas, cosas de chicas, como champú de fresa, muñecas que olían como flores y toallitas de lavanda para la secadora. La luz era de color rosa también, brillaba sobre las estanterías que estaban llenas de delgados tomos que tenían más imágenes que palabras.

Nalla estaba sentada y parpadeaba como si no pudiese ver nada, sus enormes ojos amarillos desenfocados y su pelo multicolor por todas partes, parecía una ensalada mixta.

Cuando su presencia se registró, ella se volvió y extendió los brazos.

—¿Papi?

Él se acercó y se sentó y la abrazó con fuerza.

—¿Qué ocurre, mi nalla?

Su cuerpo era tan enorme que se sentía como si ocupara toda la maldita cama, pero cuando ella se apretó más contras su pecho, se sintió bien con su tamaño. Quería ser grande como una jodida montaña para ella. Quería ser el señor Everest con una boca llena de hojas dentadas, tener puños del tamaño de coches y llevar un arsenal de armas de uso militar en los hombros, las caderas y los muslos.

—¿Otro mal sueño? —susurró mientras alisaba su pelo —. ¿Más del hombre sombra?

—¿Por qué? —lloriqueó mientras asentía.

No lo sabía, pero ¿si pudiera entrar en sus sueños y cazar a ese hijo de puta? No más pesadillas, nunca.

—Estoy aquí. Ahora estás a salvo.

Dios, ella era pequeña. Eso la aterrorizaba. Y mientras miraba alrededor de la habitación, deseó que estuviesen en un bunker subterráneo. Había habido momentos en los que se había sentido vulnerable antes, pero ¿después de que Bella diese a luz y que ambas sobrevivieran? Se pasearía por el Infierno para protegerlas.

Lo siguiente que supo era que estaba cantando, pero no podría haberle dicho a nadie lo que era. Su cuerpo se balanceaba ligeramente y Nalla estaba cobijada más cerca.

No estaba seguro de a quién estaba calmando. Si a sí mismo o a su hija.

****************************
Bella no podría soportarlo más. No había más sonidos preocupantes, no había bengalas de socorro por parte de su hellren, nada salvo la tranquilidad desde el monitor y el resto de la casa. Y la última cosa que quería era que Zsadist sintiera que ella creía que él no era capaz de manejar la cosas. Porque él podía.

Era solo... mamitis. Necesitaba saber que todo estaba bien.

Deslizándose fuera de las sábanas calientes, cruzó la alfombra. Llevaba una enorme camiseta de Z, que le hacía cosquillas en las rodillas y le llegaba a los codos a pesar de ser de manga corta y ceñida para él.

Nalla había sido trasladada a la habitación de al lado hacía unos seis meses para que ellos pudieran tener algo más de privacidad y la niña había sido una campeona. Pero de vez en cuando...

Bella se detuvo en el umbral. Y con una oleada de calor, lo supo, como en muchos otros momentos, que lo que estaba viendo a través de la habitación de la pequeña era algo que ella recordaría hasta el día de su muerte.

El dosel rosa de la cama de Nalla era un festín de lujos tan exagerado que les había llevado un tiempo a Bella y Z acostumbrarse. Pero ¿qué pasaba cuando una noche cualquiera mencionabas en la Última Comida que estabas pensando en mudar a tu hija a una gran cama de chica? ¿Y la Hermandad estaba con la oreja puesta? Ese montón de tíos locos de amor con pantalones de cuero, que llevaban shitkickers y armas y estaban cargados de testosterona, transformaron Pottery Barn y Bed, Bath and Beyond en putas. En menos de veinticuatro horas, Fritz estaba tirando más cajas en la furgoneta que la mayoría de aviones UPS a través del país.

Y síp, era como si una botella de Pepto-Bismol hubiera explotado, pero la cara de Nalla se había iluminado al segundo de entrar y el escuadrón de Malditos Tíos Amorosos, que era como se llamaban a sí mismos, se había fundido en charcos de Hermanos.

En la cama, Z estaba sentado con Nalla en su regazo, sus abultados músculos formaban una jaula alrededor de su diminuto cuerpo, su cabeza rapada estaba inclinada, sus ojos cerrados, su cara llena de cicatrices compuesta de líneas de profundo amor.

"... hazme feliiiiz... cuando el cielo está gris..."

Su mano de la daga, callosa por la guerra y amable por el amor, acariciaba los rizos multicolor que estaban en una maraña.

"... tú nunca sabráaaaas, querida..."

Y su voz. Esa voz, Dios, esa voz. Tan clara como un cristal, con tonos más profundos que un océano y más altos que el paraíso, era el tipo de cosa que convertía tu cuerpo en un diapasón, incluso si no tenías inclinación musical.

"... cuánto te quieroooo..."

Nosotros hicimos esto, pensó mientras lo miraba. ¿Esa preciosa e increíble criatura pegada a ti? La hicimos juntos.

"... así que, por favor, no te lleves la luuuz del sol..."

Él abrió los ojos en ese momento y se sobresaltó un poco con sorpresa. Luego hubo una expresión de vergüenza en su cara... que era tan él. Incluso con ella, no le gustaba ser cazado por sorpresa. Pero ella no cometía ningún delito con eso. Sus defensas habían sido destruidas con dureza de la más degradante y brutal de las maneras y ella siempre les daba espacio para respirar y relajarse. Y alrededor de ella y Nalla, siempre lo hacían.

Bella le lanzó un beso y pronunció las palabras que no estaban solo en su cerebro, sino también en su corazón y en su alma.

Te.

Amo.

Y luego se retiró, dejando a padre e hija. Volviendo a su cama de matrimonio, se tendió en su lado y puso la cara en la almohada que olía a su loción de afeitar. Cerrando los ojos, se sintió más rica que cien mil reyes.

Pensandolo bien, ¿cuando tenías a tu familia cerca? Eso era de un valor más incalculable que cualquier mina de diamantes, más resonante que cualquier sinfonía, más bello que cualquier amanecer.

*FIN*

24 abr. 2016

Cita nº2.



"—Déjame besarte. Sé que no lo merezco, pero por favor... eso es lo que puedes hacer por mí. Déjame tocarte..."

Qhuinn a Blay en Amante Al Fin, capítulo 38, p. 347

En la cocina de la mansión...


Otro pedazo de vida de La Hermandad:
En la cocina de la mansión...

Lassiter: *de pie delante del fogón*
Ohhhhhhhhh, mi salchicha tiene un nombre...
*mueve los ardientes perritos calientes en la sarten con un tenedor*
... es P-A-P-I...
*mira los bollos del horno*
... mi salchicha tiene un apellido...
*saca los bollos*
... es G-U-A-Y
*pone los perritos calientes en una servilleta de papel*
...Ohhhhhhh, le encanta...

V: Por el amor de Dios. No termines esa frase.

Lassiter: *por encima del hombro* ¿Quieres un perrito caliente?

V: No de ti.

Lassiter: *llena los platos* *se da la vuelta* No odies. Sabes cuánto te gusta una buena salchicha entre un par de calientes bollos.

V: *saca la Glock* Hora del ketchup...

Rhage: *entra* Otra vez no. No, V, no puedes dispararle aquí dentro. Fritz dice que solo fuera, ¿recuerdas? Oh, ey, ¿puedo coger uno?

Lassiter: *tiende el plato* *le guiña un ojo a V* ¿Ves? A él le gustan mis...

Rhage: *rodeando fuerte con su mano la garganta del ángel* Eso ha ido suficientemente lejos, capullo *toma un bocado* Aunque, tengo que decir que... este es un buen perrito.

Lassiter: *asfixiándose* Es mi...

V: *pone las manos juntas alrededor de la Glock y reza* porfavordisalsaporfavordisalsa... porque entonces podré ponernos fuera de su miseria.

Lassiter: *volviéndose azul* ... receta especial.

Rhage: ¿Ves? Él es domesticable... ¡Soy el César Millán de los gilipollas!

V: *mientras Rhage se va* Mierda, ahora estoy hambriento.

Lassiter: *aún recuperándose* A riesgo de sufrir más lesiones... hay un poco de longaniza en la nevera. O podrías elegir el queso jack. ¿Y nueces tostadas? Sidra... *sale corriendo con los perritos calientes para salvar su vida*

V: *aparte el arma* *baja la cabeza* *mira los perritos calientes* Joder. Quiero uno.

*FIN*

PRÓXIMAMENTE: BLOOD VOW (diciembre 2016) 2ºBLACK DAGGER LEGACY

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