23 oct 2016

¡Extracto de BLOOD VOW!


Extracto de BLOOD VOW, segundo libro de la serie Black Dagger Legacy, que saldrá a la venta el 6 de diciembre:

—Sabía que vendrías detrás de mí —dijo ella bruscamente.

—Y yo sabía que estarías esperando.

Ella levantó la barbilla.

—No estaba esperando.

—Si no me hubiera apresurado a venir, lo habrías hecho.

A Axe le gustaba la forma en que su mandíbula se apretaba como si él la fastidiara. Pero entonces ella sonrió.

—Si sabías que iba a esperarte, ¿por qué tanta prisa?

—Tú lo vales.

Ella abrió la boca como si fuera a decirle algo más y tuviera algo preparado. Sacudiendo la cabeza, sonrió mucho más mientras apartaba la mirada.

—¿No es esa una frase de un anuncio para el pelo?

—No sé.

Blood Vow, p. 54

21 ago 2016

Extracto de THE CHOSEN


Extracto de THE CHOSEN, que saldrá a la venta en inglés el próximo 4 de abril de 2017:

Nació en una noche de invierno, durante una histórica ventisca de nieve. En lo profundo de una cueva húmeda y sucia, donde las ráfagas heladas amenazaban la matriz de la tierra, la hembra que le dio a luz gritó y sangró para ofrecerle al Hermano de la Daga Negra Hharm el hijo que le había exigido.

Xcor había sido un error. El primero de muchos que cometería y tal vez el único que no había sido culpa suya. Y había sido buscado… hasta que su rostro fue revelado.

Sus defectos físicos eclipsaron incluso el triunfo de su sexo y de ahí que su padre hubiera procurado su cuidado como una maldición sobre su mahmen, un castigo por su fracaso en darle una descendencia apropiada.

Y ese fue el comienzo de su historia… que lo había traído aquí.

En otra cueva. En otra víspera de diciembre. Y al igual que con su nacimiento, el viento aullaba para recibirlo, aunque esta vez fue un retorno a la conciencia, a diferencia de la expulsión a su vida independiente, lo que lo despertó.

Al igual que con los recién nacidos, tenía poco control sobre su cuerpo. Se encontraba incapacitado y habría sido así incluso sin las cadenas de acero y las barras que cruzaban su pecho, sus caderas, sus muslos. Máquinas, en contraste con el rústico lugar, sonaban detrás de su cabeza, monitorizando su respiración, ritmo cardíaco y presión sanguínea.

La Hermandad de la Daga Negra lo mantenía con vida… hasta que lo mataran.

Y a medida que su cerebro comenzaba a funcionar adecuadamente dentro de su cráneo, los pensamientos fueron finalmente uniéndose y formaron secuencias racionales, recordó la serie de acontecimientos que lo habían llevado allí, el líder de la Banda de los Bastardos, bajo custodia de los que habían sido sus enemigos: un golpe por la espalda, una caída en seco, un traumatismo que le había llevado a un estado de inconsciencia en un soporte vital a la inexistente piedad de los Hermanos.

Xcor había dado señales de consciencia una o dos veces durante su cautiverio, pero la conectividad en su mente se había mantenido insostenible indefinidamente.

Esto era diferente. Podía sentir el cambio dentro de su carne. Lo que hubiera sido dañado finalmente se había curado. Había vuelto del espacio neblinoso de entre la no vida y la no muerte.

Incluso con sus ojos cerrados, no podría fingir inconsciencia para siempre.

—… quien me preocupa es Tohr.

La parte final de la frase pronunciada por un macho entró en su oído como una serie de vibraciones, la traducción le llegó con retraso. Pero el nombre…

—Nah, él es recto —hubo un ruido de rascado y olió un buen tabaco—. Y si aparece, estaré allí.

La profunda voz que había hablado primero se volvió cortante:

—Para volver a encadenarlo... ¿o ayudarlo a matar a este pedazo de carne?

El Hermano Vishous… sí, era él… rió como un asesino en serie.

—Menuda jodida visión tienes de mí.

Era increíble que no estuvieran mejor alineados, pensó Xcor.

Por otra parte, la Hermandad y los Bastardos habían estado en diferentes lados del reinado de Wrath. De hecho, la bala que Xcor había puesto en la garganta del líder legítimo de la raza vampira había sido un evento clarificador cuando llegó la afiliación.

Desde entonces, sin embargo, se había producido una fuerza compensatoria que había intercedido en su destino.

La imagen que vino a su mente fue la de una hembra alta, delgada y con las vestiduras de una de las elegidas de la Virgen Escriba. Su rubio cabello se ondulaba bajo sus hombros y se difuminaba en una suave brisa, y sus ojos eran del color del jade, y su sonrisa era una bendición que él no merecía para nada.

La Elegida Layla había cambiado todo para él, convirtiendo a la Hermandad de un objetivo a ser tolerable, de enemigos a inquilinos coexistentes en el mismo mundo.

Ella había tenido más efecto sobre su negra alma que cualquiera que había llegado antes, haciéndole cambiar más de lo que hubiese creído posible.

—Casi quiero que Tohr entre aquí y lo destroce. Se ha ganado el derecho.

El Hermano Vishous maldijo.

— Todos lo tenemos. Jodido traidor. Lo más difícil de esto es lograr que quede algo para Tohr.

Y ahí estaba el problema. Pensó Xcor tras sus cerrados párpados. Su evolución era desconocida para sus antiguos enemigos… y la única forma de salir de ese lugar mortal era revelar el amor que había encontrado con una mujer que no era suya, que no lo había sido nunca y que no lo iba a ser.

Pero no sacrificaría a la Elegida Layla por nadie.

Ni siquiera para salvarse así mismo…

21 feb 2016

Extracto de THE BEAST


Tenemos nuevo extracto de THE BEAST, que sale a la venta en inglés el próximo 5 de abril de 2016:

CAPÍTULO UNO

La Escuela Brownswick Para Chicas, Caldwell, NY

Hormigas bajo la piel.

Cuando Rhage transfirió su peso de una shitkicker a otra, sintió como su corriente sanguínea llegaba a un punto de suave hervor y las burbujas le hacían cosquillas bajo cada jodido centímetro cuadrado de su carne. Y eso no era ni la mitad. Fibras musculares al azar fallaban en todo su cuerpo, los espasmos hacían que los dedos se contrajeran, las rodillas clavadas en el suelo, sus hombros apretados como si su cuerpo fuera una raqueta preparada para practicar tenis con algo.

Por enésima vez desde que se había materializado en su posición, barrió con su mirada el descuidado prado, lleno de hierbajos altos que tenía delante de él. Volviendo a cuando La Escuela Brownswick Para Chicas había estado abierta, no le cabía la menor duda de que el campo que tenía enfrente había estado bien cuidado en primavera y verano, con sus hojas cayendo en otoño y cubierto de nieve en invierno, como en un libro de cuentos para niños. Ahora, era un campo de rugby del infierno. Lleno de zarzas y malas hierbas, con arbustos que podían hacer algo más que daño estético en la región testicular de un tío, árboles jóvenes que eran los hijastros feos y deformes de los arces y robles más maduros y la hierba larga y marrón de finales de octubre con la que podías tropezar como una putilla si tratabas de correr.

Del mismo modo, los edificios de ladrillo, que habían albergado y proporcionado espacios de instrucción a los descendientes de la élite privilegiada, estaban envejeciendo mal sin un mantenimiento regular: ventanas rotas, puertas cayéndose a pedazos, descolocados postigos abriéndose y cerrándose con el frio viento como si los fantasmas no se decidieran si querían ser vistos o escuchados.

Fue el campus de El Club de los Poetas Muertos. Suponiendo que todos se habían largado después de la película que se rodó en 1988 y nadie había tocado una jodida cosa desde entonces.

Pero las instalaciones no estaban vacías.

Cuando Rhage inhalo profundamente, su reflejo nauseoso le hizo tener un par de arcadas en su garganta. Había tantos restrictores escondidos en los dormitorios y aulas abandonadas que era imposible aislar olores individuales del apestoso hedor colectivo. Cristo, era como poner tu cara en un cubo de carnaza e inhalarlo como si el mundo fuera a quedarse sin oxígeno.

Suponiendo que alguien hubiese añadido talco de bebé a todas las apestosas cabezas de pescado.

Con ese toque final, ya sabes.

Mientras su piel tenía otro bailoteo tembloroso, le dijo a su maldición que controlara su excitación, ese infierno, la haría divertirse esta noche. Ni siquiera trataría de contener la maldita cosa –No es que tuviera éxito intentando frenarlo, de todos modos– y aunque dar rienda suelta a la bestia no era siempre buena idea, esta noche iba a ser una ventaja ofensiva. ¿A cuántos restrictores se enfrentaba la Hermandad de la Daga Negra? ¿Cincuenta? ¿Ciento cincuenta?

Eso es demasiado para manejar, incluso para ellos, así que su pequeño… regalo… de la Virgen Escriba le iba a venir muy bien.

Hablando de su truquito especial. Hacía más de un siglo, la Madre de la Raza le había dado su propio sistema de destrucción, un programa de modificación de conducta que era tan oneroso, tan desagradable, tan abrumador que, de hecho, consiguió traerle de vuelta desde el límite de su propia gilipollez. Cortesía del dragón, a menos que se las arreglara para mantener sus niveles de energía correctamente y moderara sus emociones, se armaría una buena.

Literalmente.

En el transcurso del siglo pasado, había tenido un gran éxito al asegurarse de que la cosa no se comiera a sus más allegados y queridos, o no conseguir en las noticias nocturnas un titular que dijera: "Jurassic Park vive". ¿Pero a lo que sus hermanos y él se enfrentaban en este momento… y lo aislado que estaba este campus? Si tenían suerte, el escamoso gran hijo de puta púrpura con dientes de sierra e insaciable apetito iba a tener su buffet libre. Aunque, de nuevo, solo elegirían una dieta a base de restrictor.

Nada de hermanos como sandwiches, por favor. Y nada de humanos como tapas o postre, muchas gracias.

Esto último era más por discreción que por afecto. Mierda, sabía que esas ratas sin cola nunca iban a ningún sitio sin dos cosas: media docena de sus evolutivamente inferiores, codependientes nocturnos y jodidos colegas y sus putos teléfonos móviles. Tío, YouTube era un dolor de culo total cuando querías mantener en secreto tu guerra contra los no-muertos. Durante casi dos mil años, los vampiros que luchaban contra la Sociedad Restrictiva del Omega no tenían a nadie más en el negocio, a excepción de los combatientes que participaban, y el hecho de que los humanos no pudieran manejar sus competencias básicas sobre arruinar el medio ambiente y decirle al otro qué pensar y decir eran sólo unas de las razones por las que los odiaba.

Puto internet.

Cambiando marchas de modo que no se perdiera demasiado pronto, Rhage dirigió su mirada a un macho tomando cobertura a unos 6 metros lejos de él. Assail, hijo de Quién-Coño-Sabe, iba vestido de negro como en un cortejo fúnebre, su pelo oscuro de Drácula no requería camuflaje, su fruncido rostro atractivo como el pecado y tenso te hacía respetar al tipo. Hablando sobre favores y de giros de 180 grados. El traficante de drogas había llegado a la Hermandad, haciendo valer su promesa de cortar lazos con la Sociedad Restrictiva entregando la cabeza del Restrictor Jefe en una caja a los pies de Wrath.

También había revelado la localización de este escondite que los asesinos habían estado usando como cuartel general.

Yyyyyy así es como todo el mundo había terminado aquí, con sus pelotas entre la maleza, esperando la cuenta atrás en sus relojes V-sincronizados para atacar a las 00:00.

Pero este ataque no tenía un enfoque de mierda, en plan de acribillar al enemigo. Después de varias noches y días, gracias a Lassiter, alias gilipollas, haciendo reconocimientos durante las horas de sol, el ataque había sido coordinado adecuadamente, por etapas, y listo para ser ejecutado. Todos los guerreros estaban aquí: Z, Phury, Butch y V, Tohr y John Matthew, Quinn y Blay, así como Assail y sus dos primos, Colmillo I y II.

Porque a quién le importaba sus nombres cuando aparecieron armados hasta los dientes y repletos de munición.

El personal médico de la Hermandad también estaba en estado de alerta en la zona, con Manny en su unidad quirúrgica móvil a una milla de distancia y a Jane y Ehlena en una de las furgonetas en un radio de dos millas.

Rhage miró su reloj. Seis minutos y el momento.

Mientras su ojo derecho comenzaba a hacer el stanky leg, maldijo. ¿Cómo coño iba a mantener su posición mucho más tiempo?

Dejando al descubierto sus colmillos, exhalo por la nariz, resoplando dos corrientes de aliento condensado que parecían la advertencia de un toro a punto de cargar.

Cristo, no podía recordar la última vez que estuvo tan excitado. Y no quería pensar en el porqué. De hecho, ¿Cuánto tiempo había estado evitando pensar en ello?

Desde que él y Mary habían llegado a este extraño punto y él había empezado a sentir…

—Rhage.

Su nombre fue susurrado en voz tan baja que le hizo mirar a su alrededor porque no estaba seguro de si su subconsciente había comenzado a hablar con él. Nop. Era Vishous… y, por la expresión de su hermano, Rhage hubiera preferido tener desdoblamiento de personalidad. Esos ojos de diamante brillaban con una luz terrible. Y esos tatuajes alrededor de la sien no ayudaban.

La perilla era neutral… a menos que valorases el estilo. En cuyo caso el bastardo era una parodia de loción crece-pelo.

Rhage negó con la cabeza.

— ¿No deberías estar en tu posición…

—He visto esta noche.

Oh, mierda, no, pensó Rhage. Nop, no me estás haciendo esto ahora, hermano mío.

Apartándose, murmuró:

—Ahórrate el numerito a lo Vincent Price, ¿de acuerdo? O estás imitando al tipo de la voz en off de los trailers…

—Rhage.

—… porque tienes futuro en eso. “En un mundo… donde la gente necesita… cerrar la boca y hacer su trabajo…”

—Rhage.

Al ver que no miraba hacia atrás, V se puso delante de él y lo fulminó con la mirada, esos jodidos ojos claros que parecían un par de explosiones nucleares que dejan una nube en forma de hongo delante y detrás.

—Quiero que te vayas a casa. Ahora.

Rhage abrió la boca. La cerró. La abrió de nuevo… y se recordó a sí mismo que no debía alzar la voz.

—Mira, no es un buen momento para tus movidas psíquicas de mierda.

El hermano sujetó su brazo y lo apretó.

—Vete a casa. No te estoy jodiendo.

Una fría sensación de terror recorrió las venas de Rhage, haciendo que su temperatura bajara a fondo… y sin embargo sacudió la cabeza de nuevo.

—Que te den, Vishous. En serio.

No, gracias, pensó Rhage. Ya estaba bien.

No tenía interés en probar más magia de la Virgen Escriba. De ningún modo…

—Vas a morir esta puta noche.

13 feb 2016

Fragmento de The Beast


Es gracioso que Mary trate a la bestia como si no fuera nada más que un perro:

Mary tropezó con algo –Oh, Dios, era un restrictor al que le faltaba un brazo– y continuó, dando otro silbido. Y un tercero…

La bestia se congeló, sus costados se inflaban y se desinflaban, las escamas purpuras relucían en la oscuridad como si se iluminaran desde dentro por una corriente eléctrica.

El cuarto silbido llamó su atención.

Disminuyendo su velocidad, Mary ahuecó las manos alrededor de su boca.

—¡Ven aquí! ¡Ven aquí, chico!

Como si la bestia fuera solo el perro más grande del mundo.

El dragón soltó un bufido y resopló a través de sus fosas nasales, el sonido era algo entre un cojín de pedos y el motor de un jet a reacción al despegar.

—¡Tú, ven aquí! —dijo ella—. Deja eso. No es tuyo…


THE BEAST

1 ene 2016

Fragmento de The Beast



Ward ha pasado el primer día del año corrigiendo el borrador de The Beast y yo casi me dejo los ojos intentando descifrar lo que pone porque la calidad de imagen es malísima y apenas se puede leer bien. Por mucho que lo he intentado, ha sido imposible descifrar enteramente la parte superior:

[Parte ilegible, pero se sobreentiende que Tohr está muy cabreado y casi se carga a Xcor]

Phury asintió.

—V tiene razón. Si lo matas ahora, perdemos el interrogatorio. Sé logico en esto, Tohr.

Vishous miró alrededor. Los cuatro habían vuelto al campus con la idea de apuñalar a tantos como pudieran de vuelta con el Omega y hacer limpieza, pero este pequeño descubrimiento había cambiado el objetivo inmediatamente.

—Butch, condúcelo de vuelta al Hummer. Ahora —V sacudió la cabeza hacia Tohr —. Y no, no vas a ir con él como apoyo.

—Me has malinterpretado —dijo Tohr seriamente.

—¿Lo he hecho? ¿Eres consciente de que tienes una daga en tu mano? ¿No? —cuando su hermano miró hacia abajo con cierta sorpresa, V sacudió la cabeza—. No pienses que estoy equivocado. Quédate con nosotros, Tohr. El poli lo tiene controlado.

—Voy a llamar a Qhuinn y Blay —dijo Butch mientras cogía su teléfono—. Los quiero conmigo.

—Y por eso te amo —murmuró V mientras mantenía sus ojos en Tohr.

El hermano todavía no había guardado la daga. Y eso estaba bien. Tan pronto como Xcor se fuera, V iba a asegurarse de que Tohr le diese buen uso a ese impulso asesino.

Un momento después, Blay y Qhuinn se materializaron y ambos maldijeron cuando vieron la cara fea y llena de cicatrices que los miraba sin ver desde el cuerpo inconsciente.

Butch hizo un trabajo rápido esposando a Xcor y luego él y Qhuinn lo cargaron como un saco de patatas hacia al Hummer.

2 dic 2015

Fragmento de BLOOD KISS


Y, por último, otro fragmento de BLOOD KISS para celebrar su lanzamiento:

Craeg estaba en la puerta cuando Axe habló.

—Pensé que eras un gilipollas.

Craeg frunció el ceño y miró por encima del hombro.

—¿Basándote en qué?

—Eres el equivalente vampiro de un paleto. Pensé que no había nada excepcional en ti, excepto tu tamaño... y, francamente, eso es lo que hace a los camiones Mack ser lo que son

—¿Y ahora?

—Aún pienso que eres un gilipollas —el gótico sonrió un poco—. Pero no me molestan los gilipollas como pensaba.

Blood Kiss, p. 312

Fragmento de BLOOD KISS


BLOOD KISS ya ha salido a la venta. Aquí os dejo con un fragmento de V y Butch que compartió Ward:

V golpeó las palmas.

—Me siento como una puta mierda sobre esto. Si quieres un rythe, házmelo saber.

—Nah —Butch sacudió su cabeza—. Pero puede que tengas que recoger mi ropa de la lavandería durante un mes.

—¿Eso no lo hace Fritz ya?

—Es una broma humana.

—Ah, esa es la razón por la que no ha sido graciosa.

Blood Kiss, p. 277

27 nov 2015

Pequeño fragmento de BLOOD KISS


BLOOD KISS, primer libro de Black Dagger Legacy, la nueva serie de J. R. Ward ambientada en el universo de La Hermandad, saldrá a la venta en inglés el día 1 de diciembre de 2015. Quedan muy pocos días para su salida y Ward nos regala un pequeño fragmento:

—Hazme un favor —dijo Craeg—. ¿Ves esa roca de ahí?

Paradise miró hacia la izquierda.

—¿Esa? ¿La que tiene el tamaño de una nevera portátil?

—Seh. ¿Podrías cogerla y lanzármela a la cabeza? Sería genial. Gracias.

Blood Kiss, p. 102

10 oct 2015

¡Extracto de THE BEAST!


Ward nos ha regalado un trocito de The Beast, el próximo libro de La Hermandad de la Daga Negra, que saldrá a la venta en abril de 2016:

Mary estaba de puntillas, apoyada sobre la parte superior de la cómoda, intentando ponerse el broche de la perla en el lóbulo de la oreja y buscando el agujero. Con la cabeza ladeada hacia un lado, su profundo pelo castaño caía sobre su hombro y, tío, él solo quería acariciar la cosa. ¿Y sabes qué? Eso no era lo único que quería tener entre las manos. El corte limpio de su mandíbula atrapaba y retenía la luz de la lámpara de cristal de la pared y la camisa de seda color crema sobre sus pechos y los pantalones ceñían su cuerpo. No había maquillaje en ella. Ni perfume.

Pero eso sería como retocar la Mona Lisa o rociar un rosal con algún ambientador.

Había cien mil maneras de detallar los atributos físicos de su pareja pero ni una única frase, o ni siquiera un libro entero, que pudiera acercarse a describir su presencia.

Ella era el reloj en su muñeca, la carne asada cuando estaba hambriento y la jarra de limonada cuando estaba sediento. Ella era su capilla y su coro, la cadena montañosa para su espírituo viajero, la biblioteca para su curiosidad y cada amanecer y atardecer que había tenido y tendría. Con una mirada o la mera sílaba de una palabra, ella tenía el poder de transformar su estado de ánimo, elevándolo incluso cuando sus pies permanecían en el suelo. Con un solo toque, ella podía encadenar a su dragón interior o hacerlo aparecer incluso antes que él. Ella era todo el poder del universo fusionado en algo que vivía y respiraba, el milagro que se le había concedido a pesar de que durante mucho tiempo no había sido merecedor.

En pocas palabras, Mary era su vida.

Seh... incluso después de todo este tiempo, todavía seguía sintiendo lo mismo por ella.

Manuscrito The Beast, p. 8

29 sept 2015

¡Extracto de BLOOD KISS!


Extracto de BLOOD KISS, primer libro de la serie Black Dagger Legacy, que saldrá a la venta en diciembre:

Mientras Butch estaba de pie en el gran vestíbulo de la mansión, frunció el ceño y miró su teléfono. Había comprobado la hora en su reloj Audmars Piguet unos tres minutos antes y pensó que su Samsung lo-que-sea le podía dar una respuesta con la que vivir mejor.

Negativo.

Y su sépima llamada a su compañera Marissa quedó sin respuesta. Como las otras seis.

En la distancia, los sonidos de la Última Comida siendo consumida burbujeaban fuera del comedor.

Sin razón aparente, pensó en la primera noche que había escuchado sonidos como esos. Había habido más gente que ahora en la casa. En ese momento, él había sido un detective de homicidios, fuera de control y buscando una fuente de total inmolación para terminar con su vida.

Y entonces se había descubierto todo.

Beth había bajado primero, su herencia medio humana medio vampiro envolviéndola. El plato principal había sido algo completamente distinto...

"Si van a desangrar al humano, ¿podrían hacerlo en el patio trasero?", había pedido Fritz a los Hermanos

—¿Has contactado con ella?

Butch cerró los ojos cuando escuchó el sonido de esa familiar voz masculina. Aunque ni siquiera era parcialmente cierto, a veces sentía como si el áspero murmullo de Vishous hubiese estado en su cabeza toda su vida.

—No —dijo Butch—. Sigue sin contestar... algo va mal.

Manuscrito Blood Kiss, pp. 25-26

30 mar 2015

Cita de The Shadows


Estoy deseando saber más de esa noche:

Selena empezó a sonreír, especialmente cuando se dio cuenta de que a veces "Te amo" podía decirse sin esas tres particulares palabras puestas en fila.

—¿Ves? —dijo ella suavemente—. Te dije que esta iba a ser la mejor noche de mi vida.

(p. 244)

24 mar 2015

Cita de The Shadows


Cita calentita:

—Fue tan asombroso —susurró ella—. Aún puedo sentirte dentro de mí.

Trez comenzó a caminar raro. Era eso o romperse algo que no se podía escayolar.

(p. 365)

17 mar 2015

Cita de The Shadows


Tiene pinta de ser la Elegida Selena, ¿que pensáis?:

—¿Puedo decirte algo?

Ella lo miró.

—Por supuesto. Y te prometo que no tiraré ninguna lámpara más... bueno, no hay ninguna alrededor ahora mismo, pero aún así.

—Puedes tirar cualquier cosa que quieras —se detuvo y le volvió la cara hacia él, peinando su cabello hacia atrás—. Eres la persona más valiente que conozco...

(p. 430)

12 mar 2015

Cita de The Shadows


¿Quién es y contra qué combate?:

A veces, el mal que combatías no era nada que pudieras golpear o disparar o desmembrar. A veces no podías ni siquiera herirlo.

Y eso era jodidadmente horrible.

(p. 315)

Cita de The Shadows


¿Qhuinn le dará una oportunidad a su hermano?:

Al menos eso lo había hecho bien.

—Qhuinn, déjame ir. Por favor. Solo déjame... ir.

El silencio fue largo, Luchas empezó a respirar tranquilo, pensando que su argumento había sido aceptado.

—Sé lo que se siente al no tener esperanza —dijo Qhuinn bruscamente—. Pero el destino puede sorprenderte.

(p. 31)

Cita de The Shadows


Esta cita me ha asustado... ¿qué dos muertes ha habido?:

Terribles tiempos. Terribles tiempos.

Si las muertes venían de tres en tres... pensó aturdido. ¿Quién iba a ser el tercero?

(p. 318)

Cita de The Shadows


Parece que ha habido algunas complicaciones en el parto de Layla:

—El bebé... —murmuró ella—. ¿El bebé está bien? ¿El bebé?

Al instante, la mirada azul y verde de Qhuinn estuvo justo en frente de ella.

—Vas a ponerte bien...

Como si ella estuviese preocupada por sí misma en ese instante.

—¡El bebé...!

(p. 196)

Cita de The Shadows


Esta parece bastante clara, pero con Ward no podemos estar nunca seguros:

La música estalló fuera del sistema de sonido Burmester, gracias al dial Sirius, y, antes de que pudiera apagarlo, empezó a sonar "Hold You Down" de DJ Khaled.

—Espera —dijo él—. No, déjalo encendido.

Apartándose, brincó de nuevo al lado de ella, abrió la puerta y le ofreció su mano.

—Baila conmigo.

—¿Qué?

—Baila conmigo, mi reina...

(p. 365)

Cita de The Shadows


Uy, uy, uy, ¿de quiénes se tratará?:

—Deberíamos concluir esta reunión ahora mismo.

—¿Por qué? Me gustaría verte. Es una petición muy simple.

Nada más lejos de la realidad, pensó él.

—¿Por qué querrías hacer eso?

—Pensé que querías tener sexo conmigo. Ese es el punto de todo esto, ¿no?

(p. 145)

25 ene 2015

Cita de The Shadows


Nueva cita de The Shadows. ¿Tenéis alguna idea de quién puede ser?:

Se dijo a sí mismo que el fuego era una pérdida de tiempo y de calor. Ella no iba a venir. No había forma de que viniese.

Solo iba a quedarse allí una media hora o así, siendo testigo de cómo su cerebro se hundía en un territorio oscuro y peligroso, y luego apagaría las llamas y volvería a Caldie.

A los clubs. Iría a los clubs primero y luego...

El sonido de esa chirriante puerta al abrirse lo puso rígido.

Y entonces el olor de maichen inundó el interior.

Girando la cabeza, levantó los ojos. Ella estaba de pie en la puerta abierta, su túnica ondeaba por el viento frío que corría detrás de ella.

Era a la vez un fantasma... y un alma demoledoramente vital.

Y mientras él la miraba, supo exactamente por qué ambos habían venido...

PRÓXIMAMENTE: LOVER UNVEILED (20 de abril 2021) 19º LA HERMANDAD DE LA DAGA NEGRA

PRÓXIMAMENTE: LOVER UNVEILED (20 de abril 2021) 19º LA HERMANDAD DE LA DAGA NEGRA

EL PIT VIRTUAL

TWITTEANDO

¿QUIÉN SIGUE EL BLOG?

SUSCRÍBETE

Introduce tu mail:

PREMIOS

¿QUÉ PUNTITO ERES?

 
▲ SUBIR ▲
© 2021 | La Hermandad de la Daga Negra | Por Templates para Você